El viento se va
en lo que duermes,
en hundir la cabeza en la vagina
para someter los instintos,
como aquel tiempo
que durmió en tu intimidad,
en el horror (o error)
de no saberte ahora.
en lo que duermes,
en hundir la cabeza en la vagina
para someter los instintos,
como aquel tiempo
que durmió en tu intimidad,
en el horror (o error)
de no saberte ahora.
