Nombre: leinad
Ubicación: Santiago del Estero, Argentina

05 febrero 2006

El sueño del prisma


¿Pensaste que yo me acordaría?¿O acaso son náufragos sus ojos?, pues manos nombran su venganza fría. En la tierra maduran tus enojos, y en ella un universo muerto: la vida desenfunda sus abrojos; mas es tu madre quien te ve despierto, te suma a su vientre sin descanso (dejo de ser al verte descubierto). De escarbar el cielo no me canso, bajo por los mares, voy sin luna, e increpo a dios sin tu remanso.Ya los meses arañan tu fortuna, ya los hombres cometieron su delito, de ser uno eres con tu madre, una. Estos errores de un pensar finito, hartos tal vez, sí, de la impotencia, y no ser mortales o infinitos. Hijo, no me dejes, la inocencia vuela en ti, sin ataúdes, rima, estando en sí como una esencia, estar en la montaña y no en la cima, besar si amas a quien está durmiendo, ser el alma de aquel que te lastima.Tú lo tienes, hazme lugar, vivamos, démosle un milagro y un reposo, una fe aunque sepa que lo amamos. No temas, lo tumba el mar undoso, su cuerpo se confunde con el viento, lo imita el paisaje más hermoso. Los astros lo creyeron un lamento, mas nosotros supimos lo que eras: un niño que soñó ser firmamento. No llores que al fin, si tú pudieras ya tu corazón darías al cielo para que ya su nombre sucediera.
Dí, ¿quién de su dolor no se retracta? Lo tuvimos con las armas y el perfume (¡Amor, de tanta inmensidad se jacta!). El estupor de una lluvia que lo asume lo tienta a desterrarse de mi lado, y tan pequeño la muerte lo consume.Tomemos el azur de su costado y que su tumba sea su quimera, que a mi retina sean sus ojos dados. Mira cómo juvenece la pradera, que las flores incuban tu proeza, y escuchar tu voz en la sordera. Somos pobres, y esa lid confiesa que eres estandarte de la vida y toda batalla te resulta ilesa.Volvamos a dormir en la partida, vuelve al beso que di a tu madre, y vuelve a sentirla concebida.No seré el animal que en la distancia ladre, sino la respuesta que en tu voz fue padre.